Manizales ¡como me dolés en el alma!

Bajo la tutela de los nevados del Ruiz, Cisne y Santa Isabel, se encuentra Manizales, encumbrada y construida en las lomas de la cordillera central y rodeada también de fallas geológicas, ya no tiene para donde expandirse horizontalmente ya que el suelo no lo permite y que verticalmente no se debería, ya que es un riesgo por el peso que las construcciones ejercen sobre el terreno.

¡Manizales del Alma!

Imagen BOCAC, farc-ep 2017

Ciudad donde sus polítiqueros conservadores y doblemoralistas, no se estremecen ante la tragedia que azota la ciudad, cada año, en época de invierno.

Aunque allí no se inunda como en otras ciudades, porque el agua rueda, el día 18 de abril de éste año, hubo un vendaval que recorrió la ciudad de extremo a extremo, y de arriba abajo, lo que provocó que se vinieran aludes en varios sitios, por lo pendiente del terreno; hubo varios muertos, desaparecidos y daños materiales incalculables.

Pero como cada año, estos desafortunados eventos naturales, sólo golpean a las poblaciones de estratos bajos 1,2 y 3 que, ante la necesidad de vivienda, caen presas de los “loteadores” y empresas constructoras, quienes sin escrúpulos y apoyados por los politiqueros, van construyendo barrios con casuchas, muy bonitas si, por fuera bien pintaditas, pero paradas en cuatro pilastras en las lomas de la ciudad, que ante cualquier movimiento del terreno se vienen abajo.

De pronto no son noticia como la de Mocoa o la del terremoto que tumbó a Armenia hace unos años, cuya magnitud es sorprendente, pero que si sumamos los muertos de cada año por deslizamientos en Manizales, suman y mucho.

¡Manizales del Alma!

Imagen BOCAC, 2017 Texto

¡Manizales del Alma!

Imagen BOCAC, 2017 Texto

Construcciones en terrenos no aptos

De pequeña recuerdo terrenos barrialosos, aguados y llenos de charcos que iban desde la central de sacrificio hasta lo que era la reserva de Monteleón (hoy reducida por la urbanización), donde los niños pobres jugábamos a deslizarnos montados en tablas o a los piratas en improvisadas balsas que poníamos a navegar en aquellas “lagunas” donde alguna vez llegué a ver ahogarse vacas y caballos, lo que indica que eran profundas y que posteriormente fueron rellenadas para construir barrios como la Carola, la Carolita, el Sinaí, Peralonso, Caribe, San Cayetano, Bengala, Bosques del Norte, San Sebastián y altos de Capri, entre otros; barrios y urbanizaciones que han sido construidos en terrenos que deberían estar destinados como reservas y humedales.

¡Manizales del Alma!

Imagen BOCAC, farc-ep 2017

La culpa no es del invierno

La solución no es mendigar víveres o frazadas para los damnificados por los deslizamientos que causa el invierno, sería mejor que las administraciones locales tuvieran en cuenta estas posibilidades y riesgos dentro de sus P.O.T, también las constructoras deben dejar de pensar solo en las urbanizaciones como un mero negocio lucrativo y pensar en las familias que van a habitar allí y que con mucho esfuerzo reúnen los recursos para acceder a estas viviendas, hay otros tipos de materiales para la construcción que se pueden adaptar mejor a estas frágiles lomas manizalitas.

Serían menos los damnificados cada año si se planificara, previeran y previnieran los riesgos, pero la necesidad de vivienda de la gente pobre por un lado, sumado esto a la corrupción y avaricia de otros, por el otro lado, hacen que se sigan presentando en cada temporada invernal catástrofes como la de esta semana en Manizales o la que recientemente se dio en Mocoa.

¡Ay Manizales del Alma! Pobre de ti, corroída por las castas conservadoras y doblemoralistas de la política caldense.

Simona Luna Bolchevique – insurgente de las FARC-EP

¡Manizales del Alma!

Imagen BOCAC, farc-ep 2017

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