La Reforma Rural Integral un camino hacia la Nueva Colombia

El proceso de Paz en Colombia equivale a un momento histórico para todo colombiano, así en el sentido común del colectivo, esté no sea percibido como tal, podemos decir que la importancia del acuerdo firmado en el teatro colón, radica en que no esta discutiendo la simple entrega de armas de X o Y grupo guerrillero. Si hacemos un análisis detallado del mismo, entenderemos que más que una receta de la insurgencia, es una recopilación de las luchas históricas del movimiento social y agrario: es la misma lucha de Juan De La Cruz Varela (*1), en el Sumapaz, (espacio donde hoy existe, la zona de reserva campesina de Cabrera Cundinamarca); de las guerrillas del llano de los años 40s y 50s; de las luchas Palenqueras en cabeza de Benkos Biohó; de la resistencia Indígena y Campesina en el Cauca, con destacados elementos como José Gonzalo Sánchez y Manuel Quintín Lame, etc.

Reforma Rural Integral

Imagen BOCAC, farc-ep 2017

Vamos a concentrarnos en algunos sub-puntos del Acuerdo sobre Reforma Rural Integral (RRI), con lo que esperamos hacer algunas reflexiones, en torno a lo que se viene para esta parte de la negociación, que es ya no la negociación de las FARC-EP sino del movimiento social Colombiano, teniendo en cuenta la obligación de asumir y no dejar de mirar el proceso de Quito con el ELN, en donde se deberá desde la sociedad civil asumir un papel protagónico, en la exigencia de avance de la mesa, pero sobre todo la no ruptura, independientemente de los resultados electorales del próximo año. Ahora bien, decir que la reforma rural integral, busca mirar con los pies en la tierra, (no con las pinzas), el problema de la inequitativa repartición y acumulación de la propiedad en nuestro país.

¿Y porqué es importante este problema, para ser tratado de primero? Veamos: la reforma rural (punto 1) dada a conocer el 6 de junio de 2014, fue el primer punto de la agenda temática en ser abordado en el marco de la mesa de conversaciones entre el Gobierno Nacional y las FARC-EP. Tiene como objetivo contribuir a la transformación estructural del campo, cerrando las brechas entre el campo y la ciudad, creando condiciones de bienestar y buen vivir para la población rural (acuerdo de paz final, pág. 5). Esté constituye uno de los componentes centrales del Acuerdo de Paz. Para lograr su propósito propone atacar de raíz la concentración en la tenencia de la tierra y el acceso desigual, que se han identificado como principales causas del conflicto armado del país.

Esta integrado por tres componentes; primer componente acceso y uso de la tierra, componente dos, programas de desarrollo con enfoque territorial (PDET), componente tres, planes nacionales para la reforma rural integra. Los problemas que busca resolver, son: pobreza rural, uso inadecuado del suelo, inequitativa distribución de la tierra, predominio de la agroindustria y los monocultivos, brecha social entre campo y ciudad, acaparamiento y extranjerización de la tierra.

Los propósitos de la reforma rural integral, se encuentran marcados por: lograr la democratización del acceso a la tierra en beneficio de las comunidades rurales más afectadas por la pobreza, al abandono estatal y el conflicto; proteger las áreas de reserva ambiental del país; lograr una transformación estructural del campo que asegure el bienestar y el buen vivir de la población en zonas rurales y la garantía efectiva de todos sus derechos; busca garantizar el desarrollo de la economía campesina y familiar como base de la soberanía alimentaria del país, poder ser puente facilitador de la necesaria articulación urbano – rural a través del cierre de la brecha social entre campo y la ciudad; superar la pobreza rural; bajo esa óptica lograr la integración de las regiones más afectadas por el conflicto a través de la inversión social.

Uno de los elementos de todos los que se han expuesto, que tiene relevancia extrema por lo que significa, es el que tiene que ver con la transformación estructural del campo, el cual es importante porque en él se encierran todas las garantías de no repetición de la violencia, pero además es la única garantía para el buen vivir en el campo. Entonces, encontramos que la transformación estructural esta asociada a: acceso y uso de la tierra, con la buena utilización del fondo de tierras, el ataque a la acumulación por desposesión y de manera violenta, y lo que el estado pueda recuperar en cuanto a tierras se refiere, se encuentra que para una buena transformación estructural, es necesario unos buenos programas de desarrollo con enfoque territorial. Pero sobre todo, es que, para una transformación estructural del campo se necesitan de un buen plan nacional de vías terciarias, el cual busca empoderar a las comunidades rurales, de la activa definición, ejecución y mantenimiento de obras viales de nivel terciario. Plan nacional de riego, que involucre una asistencia técnica, donde se garantice la recuperación de la infraestructura del riego, con innovación tecnológica; plan nacional de electricidad, buscara electrificar y garantizar la electricidad en todas las regiones del país, como en el pacifico colombiano por ejemplo. Se necesita un plan de conectividad rural, un plan de salud rural y un plan especial de educación rural.

Finalmente, es importante mirar la reforma rural integral como un todo, en el sentido de que la ausencia de una realmente efectiva reforma agraria, ha sido una de las causas estructurales del conflicto colombiano, y esa es la primera enseñanza. La segunda reflexión es que, para evitar la repetición de páginas trágicas de nuestra historia, se hace necesario garantizar el freno a la inequitativa acumulación de la tierra, porque aún hoy se encuentra en pocas manos, y es uno de los factores que provocaron el alzamiento popular armado por más de cinco décadas.

Por: NINO - Integrante del PCCC

(*1) Líder del movimiento agrario del Sumapaz, fue parte de las autodefensas campesinas de Cundinamarca, y distinguido dirigente agrario, comunista, y humanista.

menu
menu