Los últimos estertores de esa bestia moribunda llamada guerra

Por: Tanja Nijmeijer

Acabo de leer la noticia Cancillería a informar condición legal de alias "Tanja" en El Colombiano, la cual relata que un senador del Centro Democrático, José Obdulio Gaviria, pide explicaciones a la cancillería colombiana sobre mi estatus legal en Colombia.

Tanja Nijmeijer

Imagen BOCAC, farc-ep 2016

Puedo tranquilizar al Senador y a todos los curiosos en Colombia: no me han dado nacionalidad colombiana. Ni la he pedido, ni me la han ofrecido. El Senador está preocupado porque esté en territorio colombiano sin tener papeles para tal fin. Pues la explicación es muy sencilla: soy guerrillera internacionalista de las FARC-EP y, como tal, voy a estar en la ZVTN durante 180 días, para pasar por el proceso de dejación de las armas, responder ante la Jurisdicción Especial de Paz si fuere el caso y, por supuesto, ayudar en el proceso de reincorporación de las y los guerrilleros de las FARC-EP.

¿Qué legalidad me permite hacerlo? Pues un acuerdo de paz, firmado ya varias veces por el presidente Santos y el jefe de las FARC-EP, Timochenko, aprobado por las dos cámaras del Congreso de la República y avalado por el mundo entero.

Pero no nos digamos mentiras: todos sabemos que al Senador no le preocupa la ilegalidad de ningún tipo. Me llama la atención que esta petición se presenta justo después de que cometí el crimen de alta humanidad de observar unos monopolios de caña mal parqueados en el Valle del Cauca. Pues una simple observación frente a estas grandes propiedades en mi cuenta de twitter me arrojó reacciones airosas del senador Uribe, del periodista Mauricio Botero Caicedo y… del Senador Obdulio Gaviria, con argumentos tan rebuscados como que yo estoy buscando expropiar los cultivos de caña, que quiero acabar con ellos usando lo aprendido del Castrochavismo, que estoy amenazando a los propietarios de los cultivos, entre otros muchos.

¿Será que en algo tiene que ver con la petición del senador? Ciertamente, ella hace parte de las campañas de odio contra integrantes de las FARC-EP y también contra mi persona, dentro del cual caben cientos de amenazas de muerte por twitter, violencias de género de todo tipo, desinformación sobre supuestos crímenes que hubiera cometido en contra de “los colombianos”, y otras acciones que apuntan a generar rechazo frente a mi presencia en Colombia.

No ignoro el por qué de estas campañas y por lo tanto no me afectan personalmente. Lo que sí me he preguntado es: ¿quiero ser un argumento más para que la extrema derecha haga sus sucias campañas en contra de la paz? ¿Será mejor irme del país, y dejar atrás todos estos años de lucha, de compañerismo, tanta gente que quiero, para así quitarle al Uribismo una de sus armas para sembrar odio y polarización? Por otro lado, también podría ser tomado como una victoria de la xenofobia que podría envalentonar más a los fetichistas de la guerra. ¿Será mejor entonces seguir luchando contra la idiotización y el atraso, y hacer lo posible para poder seguir construyendo este país que he encerrado en mi corazón desde hace tantos años?

El futuro lo dirá. Lo cierto, señor Obdulio Gaviria, es que la paz en Colombia va porque va, conmigo o sin mí. Lo sabe usted mejor que nadie. Y en este sentido, prefiero ver su reclamo como uno de los últimos estertores de esa bestia moribunda llamada guerra.

Tanja Nijmeijer @tanja_FARC

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