La liebre y la tortuga

Anécdota De cómo Va la Construcción de unas Casas de Cartón

Por: Isabel Vargas

Buscando el terreno

Imagen BOCAC, farc-ep 2017

Era un seis de diciembre cuando funcionarios públicos de la oficina de Gestión de Riesgos arribaron a vereda la Elvira, allí reunidos con los comandantes de la zona visitaron el terreno propuesto para la construcción de las viviendas y también escribieron un amplio listado de materiales e implementos, que aseguraran realizar las construcciones que dieran condiciones locativas para desarrollar todas las actividades encaminadas a una reincorporación digna a guerrilleros y guerrilleras de las FARC EP.

Hubo que esperar dos largos meses para que empezara a llegar la maquinaria, una excavadora y algunas volquetas; luego vino un tanque para gasolina y una aplanadora. El Mecanismo de Monitoreo y Verificación visitaba una y otra vez sin registrar mayor avance de la obra, pues a pesar que ya avanzábamos en el día D+80, escasamente retiraban la capa vegetal del terreno e intentaban acabar con las cumbres de una majestuosa montaña. Hacían “terrazas”, una y otra vez las maquinas repasaban intentando asentar la tierra.

A cuentas gotas llegaban los materiales, aún no contaban con suficientes trabajadores, había veinte y tantos, e intentaban empezar a realizar planchas en cemento para levantar las construcciones sociales como cocina, comedor, aula, guardería, entre otros, que al día de hoy – ¡D + 172! – aún no han sido terminadas, ni se vislumbra que en poco tiempo vayan a terminar.

El 30 de marzo la gran mayoría de las unidades guerrilleras que les correspondían, se encontraban en la Zona Verdal de Transición y Normalización de la Elvira; y junto al comandante Pablo Catatumbo hicieron su marcha hacia la construcción, con la decepción de no encontrar ni un sola edificación. Desde aquel día decidieron dejar algunas unidades con el objetivo de ayudar a descargar los camiones de materiales y apoyar en algo que se requiriera.

Paso de tortuga

Imagen BOCAC, farc-ep 2017

Las construcciones se fueron dando, a cuenta gotas, pues los materiales y las herramientas llegan de a poco y esto ha impedido que la obra avance a buen ritmo. Hoy Día D+172 las habitaciones no superan las noventa (90) de al menos doscientas cincuenta. No tienen energía y las baterías sanitarias aun no funcionan. El agua no ha sido instalada y vienen deslechando la vertiente que surte a las poblaciones cercanas, por no priorizar la construcción de una bocatoma a cuatro kilómetros del lugar. El súper board que son laminillas de cartón aglomerado con yeso de 0.6mm de espesor (aunque se había solicitado fueran de 0.9 mm) y tejas casi del mismo corte que se aferran a estructuras de lámina, con tornillos, que estructuran espacios de 3 mt2. Son cincuenta y tantos los guerrilleros que aportan a la obra, sin ninguna dotación de seguridad como cascos, guantes y tapabocas, muchos ya vienen presentando problemas en las vistas, de seguro por las esquirlas del Super Board (que nada tienen de “SUPER”) o de la laminilla que intentan cortar a la perfección.

Algunos trabajadores civiles han decidido abandonar la obra y tan solo quedan algo mas de treinta, puestos que las condiciones de trabajo son algo que ningún contratista decente que actuara para el gobierno debería aplicar; contrataciones por día, que superan altas horas de la tarde (por no decir casi noche), sin pago de horas extras y seguro de Accidentes Laborales; la precarización de las condiciones de trabajo son una constante; entonces allí es donde aparece la liebre en este cuento.

Veníamos hablando de la lentitud de las obras que escudada en la falta de mano de obra “Calificada” o las “constantes lluvias”, no permitieron cumplir nuevamente con los topes de tiempo estipulados y ahí va la tortuga, intentando construir una estructura paquidérmica como de costumbre, pero con entusiasmo de lo “temporal”. Y la Liebre, ese animal “avispado” (como diríamos en el Valle), que se las pasa de listo y quiere aprovechar cualquier momento, hasta el de echarse una siestecita mientras sueña con ganar lo suyo.

Paso de tortuga

Imagen BOCAC, farc-ep 2017

Para quienes no me han entendido, quiero dejarlo bien clarito…. Estas liebres, que en extraños procesos de contratación se hicieron al proyecto de construcción de una oportunidad de vivienda básica, de quienes esperan contar con un techo digno para vivir e iniciar su reincorporación a la vida civil, vienen ganando día a día, sacando beneficio con el gotero, so pena que con dificultad no cuentan ni con el conocimiento, ni con la experiencia que cualquier obra publica debiera tener.

Ciento setenta y dos días, de los ciento ochenta, y a duras penas si se intenta terminar la construcción de un campamento. Los guerrilleros y guerrilleras, con decepción ante los reiterados incumplimientos y ante la rabia que causa que en nombre suyo otros saquen provecho, no dejan de discutir sobre qué hacer para que a diferencia de su caso, el gobierno nacional finalmente cumpla con lo pactado en los acuerdos, empezando por las garantías de seguridad para todos y todas, hasta la implementación del resto de puntos acordados en la Habana que son apuestas MINIMAS para proveer a las mayorías de Colombianos y colombianas de oportunidades de desarrollo y un mejor vivir para todos y todas. Una paz economicista, temporal y a cuenta gotas, es una paz que necesita de la fuerza de un movimiento social unido que vigile y exija la transparencia, oportunidad y eficacia de la tarea publica.

Seguiremos aumentando números a la D, con la incertidumbre de cuando veremos la obra que se planteó en la mesa de dialogo de la Habana, pero con la seguridad y firmeza de no abandonar nuestro compromiso revolucionario en que tarde que temprano sea una realidad para todos y todas.

Paso de tortuga

Imagen BOCAC, farc-ep 2017

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