Recordando a los “Héroes y Mártires de Guapi”

Leí con atención y congoja a la vez, el relato impresionante y detallado que ha escrito Manolo Jacinto, uno de los sobrevivientes de aquel macabro bombardeo del 21 de mayo de 2015, del que nunca nos repondremos del todo. Debo confesar que no pude evitar que lágrimas de coraje rodaran por mis mejillas.

Mártires de Guapi

Imagen BOCAC, farc-ep 2017

Fueron 34 de los más destacados combatientes, hombres y mujeres que nunca, nunca olvidaremos. Las heridas físicas de los sobrevivientes ya sanaron y pese a lo traumas ya no duelen, pero las heridas en el alma de quienes sobrevivieron a aquel aberrante ataque en medio del proceso de paz y las que nos causó al conjunto de la familia fariana, no encontrarán alivio si no en la lucha cotidiana hasta derrotar este sistema guerrerista y mezquino con su pueblo, a la cual nos abocamos en el marco de los acuerdos de paz.

Me ha traído a la memoria a cada uno de los muchachos y muchachas conocidos y que anduvieron conmigo en algunas travesías de nuestra lucha: a Lorena y la pelea con el novio que le costó 10 metros de trinchera; a Charly y sus décimas y canciones que improvisaba para divertir a los demás, pero también con mucho contenido político; a Valencia que acababa de salir de un curso político que dictamos con Alfredo Primero y lo habíamos convencido de tomar el siguiente por su capacidad política; a Alexis el paisa que dejó las dragas de minería y se ingresó ya siendo un líder del rio Guapi, muy querido por la gente; a Jeison Paco hermano de Sebastián el pescador con M16; a Estiben, quien cuando ingresó hubo que “doblarlo” varias veces de rancha para que aprendiera a hacer las arepas; a Alfredo y su estrepitosa alegría que a cada rato había que decirle que estaba haciendo mucha bulla; a Daniela la loquita, como yo le decía cariñosamente por su sensibilidad, pues mantenía llorando o riendo todo el día por cualquier cosa que le decían los muchacho, una vez le tocó dormir en una pesebrera y los muchacho le hicieron creer que yo la había mandado a dormir con las mulas de carga, lloró un día entero hasta que llegué en la tarde a decirle que no les pare bolas; a Riber quien había ingresado como tres veces, la familia lo reclamaba y le hacían fiesta cada vez que volvía; a Santiago que apenas se estaba reponiendo de algunas heridas de combate; a Yener, a quien le decíamos cariñosamente Cachamo por su tez roja, una vez se le llamó la atención porque dos compañeras estaban peleándose por él y respondió: “como no van a pelear las muchachas por este tronco e’mono”, hasta ahí llego la seriedad del llamado de atención porque todos terminamos riendo de su sentencia; a Jinet; a Jairo, en fin a todos y cada uno con sus travesuras, sus errores y por supuesto su abnegación por superarlos. Con muchos de ellos compartimos casi toda nuestra juventud, el más nuevo de ellos superaba los 10 años en la guerrilla, así que son muchos los recuerdos de toda índole.

Con ellos también recuerdo a todos los compañeros caídos y con quienes nos topamos en mis casi 20 años en filas, a Jefferson “El Flaco” caído en un bombardeo el 22 de abril de 2011; a Esteban “Patilico” y Ferney, caídos en mayo de 2002; a todos, a todos ellos. La lista de nombres y fechas es larga, ¡Honor y gloria para ellos!

Aldemar Galan

Imagen BOCAC, farc-ep 2017

Quienes están leyendo esta nota y de alguna manera han estado cerca de nosotros y conocieron a nuestros Héroes y Mártires de Guapi dirán: ¿por qué no nombra al Camarada Aldemar? Es que quiero dedicarle uno o dos párrafos: Recordarlo es verlo trazar en su cuaderno y en sus disertaciones, las carreteras y los puentes, las escuelas, los acueductos y demás para sacar del abandono a la costa Pacífica y al departamento de Nariño y que se harían realidad con la materialización de la paz en el marco de la implementación de acuerdo de La Habana. Recordar a Aldemar es verlo apertrechado, chaparraluna al cinto batirse, y fusil al hombro o a la espalda abriendo camino entre la selva, explicando los planes político militares de las FARC, forjando a su gente en las charlas matinales o en las oscuras horas de la prima noche, o en las charlas más prolongadas de los cursos, o analizando las noticias o dictando catedra sobre filosofía, economía política o estrategia militar. Recordar a Aldemar es vivir la lucha Fariana por la paz con justicia social para nuestro pueblo.

Empeñaremos todos nuestros esfuerzos para materializar los sueños de estos batalladores bajo la senda clara de nuestros inolvidables Manuel y Jacobo, ahora en el marco de la confrontación de las ideas en el escenario de la lucha política sin armas para no tener que seguir agregando más nombres a la lista de nuestros Mártires.

¡Honor y gloria a los Héroes y Mártires de Guapi!
¡Honor y Gloria a todos los caídos!

Ramiro Cortés

Mártires de Guapi

Imagen BOCAC, farc-ep 2017

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