Clamamos Por La Paz, No Violencia Contra La Mujer

Por: SAAN (Semillas Ancestrales Afro Nayeras)

El 25 de noviembre es una fecha no para celebraciones, pero sí para conmemorarla activamente desde que Naciones Unidas en 1.999 la instituyó definitivamente como Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, iniciativa que venía siendo impulsada por muchas organizaciones sociales desde el año de 1.981 cuando se reunió en la ciudad de Bogotá el Primer Encuentro Feminista Latinoamericano y del Caribe, donde se determinó hacer homenaje a la lucha de la mujer por justicia, libertad e igualdad. Lucha ejemplarmente personificada en las valerosas Hermanas Mirabal, brutalmente asesinadas el 25 de noviembre de 1.960, por oponerse a la violencia criminal de la dictadura de Rafael Leónidas Trujillo en República Dominicana.

Es por eso que la organización SAAN (Semillas Ancestrales Afro Nayeras), convocamos a toda la población residente en la extensa cuenca del Río Naya que desemboca en el océano Pacífico, y al país y al mundo en general, a pronunciarnos decididamente en esta fecha tan significativa por los derechos de las mujeres e igualdad de género; a crear y fortalecer las organizaciones de mujeres para hacer conciencia en todas y en todos los habitantes, de la enorme importancia y valor del sector femenino en la sociedad.

Semillas AfroNayeras

Imagen BOCAC, farc-ep 2016

No sobra recordar que esta hermosa región del Pacífico colombiano ha sido víctima de la aterradora violencia ejercida por el paramilitarismo, y demás actores del actual conflicto armado, lo que mereció una Medida Cautelar por parte de organismos internacionales. Esta violencia afectó por igual a hombres y mujeres de todas las edades, pero se sumó a las diferentes violencias que tradicionalmente han golpeado a la mujer, incluyendo por supuesto la violencia que representa la falta de oportunidades para criar a sus hijos con alimentación y educación adecuadas, viéndolos y sufriendo con ellos la escasez de asistencia médica para sus enfermedades, y demás dificultades que impiden tener una vida realmente digna, por el tenebroso abandono del Estado.

Somos conscientes que la problemática de la mujer no es un tema aislado de la sociedad que se pueda tratar o resolver por separado, sino por el contrario, hace parte del gran cúmulo de situaciones que afectan a todos los sectores de nuestra sociedad en su conjunto y que exigen soluciones urgentes y simultáneas. Esto no significa desconocer la enorme importancia que tiene la lucha de género, y de cada sector en particular, pues son todos afluentes del mismo torrente social que debe conquistar las soluciones más adecuadas.

Semillas AfroNayeras

Imagen BOCAC, farc-ep 2016

Somos gente luchadora, pero pacífica por naturaleza, y estamos convencidos que en un ambiente donde la violencia no tenga ningún espacio, podremos adelantar esfuerzos por mejorar las condiciones de vida de todas y todos. Es por ello que desde este olvidado rincón de la patria, con la esperanza plena de fervor, y de la manera más respetuosa posible, demandamos la participación de todo el mundo para movilizar voluntades y esfuerzos hasta lograr el objetivo de alcanzar la implementación de los acuerdos de La Habana, situación que nos permitirá construir, entre todas y todos, la verdadera paz en los años y/o décadas venideras. Hay que cerrar filas contra los violentos que quieren echar al tarro de la basura lo logrado. Sería un error imperdonable que la historia no olvidaría, si la mezquindad particular hace fracasar este intento de reconciliación. Echar por la borda esta posibilidad cierta de reconciliación entre los colombianos, sería – ese sí – un verdadero crimen de lesa humanidad por el cual juzgaría la historia a los responsables, pero nos condenaría a otro medio siglo de dolor y sufrimiento.

Queremos, como aspiran otros millones de colombianos, una paz cierta cuyas consecuencias bienhechoras, lleguen a estos alejados parajes de nuestro país.

SAAN (Semillas Ancestrales Afro Nayeras)

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