Marimba por la PAZ

La PAZ demanda inversión, exige apostarle todo a proyectos que redunden en beneficios para tod@s. La cultura, como todos los demás aspectos sociales, merece ser tenida en cuenta para dichos proyectos, y uno de ellos en las comunidades del pacifico colombiano es la apuesta por la música autóctona, pues esta es la esencia misma del ser pacífico. En la música y el folklor se manifiesta la alegría y el dolor; el optimismo del triunfo y la desazón del error; la esperanza y la sinrazón del olvido; se le canta a la vida y a la muerte. La música se lleva en la sangre: se canta, se toca, se baila, se siente y tiene sabor.

“El principal problema de la música del Pacífico, de la música en Colombia, es que ha sido la cenicienta del paseo”- nos dice con propiedad un profesor de marimba del Pacífico. Con experiencia y mucha razón lo afirma, porque en sus varios años como maestro, pocos o ningunos han sido los recursos que del Estado Colombiano o la empresa privada haya aportado para abonar ese “Semillero de Paz”, como llama a sus estudiantes con orgullo y la frente en alto. Se ha preferido apostarle a la guerra, comprar armas, municiones, bombas para la destrucción y no invertir en desarrollo de la cultura y la educación como creadores de valores, de identidad, de mejores formas de vivir.

El Pacífico nos comparte un poco de sus conocimientos ancestrales, exige atención y nos alienta a profesar nuestra herencia como sentimiento y ritmos que salen del corazón. La marimba, de la entraña misma de la selva del Pacífico colombiano, sale a mostrar su esplendor para construir desde sus notas una mejor nación.

A los dirigentes y gobiernos corresponde pues, la responsabilidad de mirar el oro que resurge con el arte y la cultura, una apuesta por la PAZ la cual deben apoyar.

Comisión de propaganda BOCAC.

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